La investigación por la desaparición de Axel sumó un nuevo capítulo de máxima tensión tras una serie de transmisiones en vivo realizadas por Alerta Urbana, las cuales dejaron al descubierto una profunda fractura familiar y cruzaron graves acusaciones en torno al destino del joven.
José Luis González, padre del chico, junto a la tía de la víctima, Claudia Jiménez, apuntaron de manera directa contra Ramón Antonio "Kuno" Gómez y su hijo Sergio Gómez como los presuntos responsables de la desaparición. Sin embargo, el eje de la sospecha familiar también se posó sobre Laura Gómez, hermana del joven, a quien acusan de montar un cerco de protección y encubrimiento para resguardar a su suegro y a su marido.
De acuerdo con los testimonios brindados por el entorno íntimo de Axel, Laura Gómez estaría ocultando información crucial para la causa con el único objetivo de desvincular a los dos principales sospechosos, quienes conviven en su mismo círculo familiar.
La tía del joven desaparecido afirmó ante las cámaras que existieron episodios de violencia previa en el domicilio, incluyendo presuntos disparos de arma de fuego y agresiones físicas que pretendían ser silenciadas.
Para la familia, la actitud de la hermana de Axel de negar de forma sistemática estos antecedentes responde a una estrategia deliberada para desviar la atención de la justicia y asegurar la impunidad de su esposo y de su suegro.
En la vereda opuesta, Laura Gómez rompió el silencio en una posterior salida al aire para defenderse de lo que calificó como una campaña de mentiras destructivas por parte de su propio padre y de su tía.
La mujer desmintió rotundamente la existencia de abusos, balaceras o amenazas en su vivienda, y contraatacó asegurando que junto a su madre fueron las primeras en salir a rastrillar el barrio desde el primer día de la desaparición, mientras que los ahora denunciantes se mantuvieron indiferentes.
Gómez atribuyó las declaraciones a una fábula inventada por Jiménez para armar un espectáculo mediático y ratificó que su familia ya se puso voluntariamente a disposición de las autoridades judiciales.
El conflicto sumó mayor suspicacia tras el hallazgo de una segunda ojota perteneciente a Axel en un baldío lindante a una iglesia de la zona, un sector que, según los allegados del joven, ya había sido examinado minuciosamente sin arrojar resultados.
Mientras la familia sostiene que el calzado fue "plantado" recientemente por los sospechosos debido al avance de la presión pública, Laura Gómez desestimó la hipótesis argumentando que se trata de un predio abierto de libre circulación donde cualquiera pudo haber dejado el elemento.
En medio de este clima de mutuas recriminaciones y sospechas de encubrimiento fraterno, la justicia local deberá determinar la veracidad de las denuncias cruzadas para esclarecer el paradero de Axel.-
FUENTE: https://www.alertaurbana.com.ar/








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