El nuevo sistema del Banco Central se aplicará a créditos otorgados bajo esta modalidad y requerirá autorización expresa del cliente.
Además, establece límites sobre el monto de las cuotas y la cantidad de intentos de cobro.
Este lunes 31 de agosto comenzó a regir una nueva modalidad para el cobro de cuotas de préstamos que permitirá a bancos y entidades financieras debitar el dinero directamente de la cuenta elegida por el cliente, incluso cuando pertenezca a otra entidad.
La herramienta, denominada Cobro con Transferencia (CCT), fue creada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y apunta a facilitar el pago periódico de créditos mediante un sistema interoperable entre bancos y cuentas de pago.
Sin embargo, no implica que una entidad pueda retirar dinero de cualquier cuenta de una persona. Para utilizar el mecanismo será indispensable que el cliente haya dado previamente su consentimiento expreso y haya vinculado la cuenta desde la cual se efectuarán los débitos.
Además, el sistema se aplicará a los préstamos alcanzados por esta nueva modalidad y bajo una serie de condiciones destinadas a limitar los cobros.
Cómo funcionará el nuevo débito de las cuotas
Al momento de contratar el préstamo, el cliente podrá autorizar una cuenta bancaria o de pago para que allí se realicen los futuros débitos de las cuotas.
Una de las principales novedades es que esa cuenta puede pertenecer a una entidad diferente de la que concedió el crédito.
Por ejemplo, una persona podría obtener un préstamo de una entidad financiera y pedir que el dinero sea depositado en la cuenta que utiliza habitualmente en otro banco o billetera.
Si esa cuenta fue vinculada y autorizada previamente, las cuotas podrán cobrarse desde allí.
La normativa establece, además, que el monto del préstamo deberá ser desembolsado precisamente en la cuenta elegida para los débitos. De esta manera, no podrá vincularse arbitrariamente otra cuenta del cliente para buscar fondos.
Se necesitará autorización del cliente
El consentimiento es uno de los requisitos centrales del nuevo esquema. La entidad no podrá comenzar a realizar los débitos sin una autorización expresa del titular de la cuenta.
Esa autorización tampoco será definitiva: el usuario podrá darla de baja posteriormente desde los canales habilitados tanto por el prestamista como por la entidad donde posee la cuenta.
Además, antes de cada cobro, el cliente deberá recibir una notificación electrónica durante el día hábil anterior, que podrá llegar mediante correo electrónico, mensaje de texto o una notificación en el teléfono.
Las cuotas no podrán superar el 30% de los ingresos
El Banco Central estableció otras condiciones para que un préstamo pueda utilizar este sistema. Las cuotas deberán ser fijas e iguales durante la vigencia del contrato y, al momento del otorgamiento del crédito, la relación entre la cuota y los ingresos del solicitante no podrá superar el 30%.
También habrá límites para los intentos de cobro. La entidad podrá realizar un primer débito en la fecha prevista en el contrato.
Si no logra cobrar la cuota, dispondrá de hasta dos nuevos intentos: uno a las 48 horas y otro a las 96 horas.
En cada período únicamente podrá intentar cobrar la cuota correspondiente y no otras obligaciones acumuladas.
Qué pasa si la cuenta es de otro banco o billetera
La interoperabilidad es uno de los principales cambios introducidos por el sistema. Hasta ahora, una de las dificultades para algunas entidades que otorgan créditos, especialmente aquellas que no ofrecen cuentas propias, era asegurarse un mecanismo periódico de cobro.
Con el CCT, el prestamista podrá enviar la solicitud de débito hacia la entidad en la que el cliente tenga la cuenta previamente autorizada.
Esto significa que el banco o la entidad que concedió el préstamo y aquella donde está depositado el dinero pueden ser diferentes. La medida alcanza a entidades financieras y a proveedores no financieros de crédito habilitados por el Banco Central para utilizar el mecanismo.
Un nuevo mecanismo en medio del aumento de la morosidad
La implementación llega en momentos en que el sistema financiero sigue de cerca el crecimiento de los atrasos en préstamos personales y otras formas de financiamiento.
El nuevo esquema busca dar mayor previsibilidad al cobro de créditos sin habilitar débitos indiscriminados: exige consentimiento previo, establece un límite sobre los ingresos comprometidos y restringe la cantidad de intentos que puede realizar el prestamista.
El sistema deberá estar disponible desde este 31 de agosto y, en una primera etapa, estará destinado al cobro de conceptos vinculados con préstamos.
El Banco Central prevé que posteriormente pueda extenderse a otros pagos recurrentes.-
FUENTE: www.datachaco.com








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